Prestada del cielo

PRESTADA DEL CIELO

 

La vida decidió cruzar tu mirada con la mía

y eso bastó para que me cambiaras la vida

y es que gracias a  la blanca luz de tu mirar

vi que había mas que mis oscuridades de hondo penar.

 

Llegaste a mí cuando mas te necesitaba

cuando herido de muerte tenia mi corazón

pero justo cuando menos te esperaba

llegaste a sanar y a hacer volver latir mi corazón.

 

Encontrarte en mi camino fue un milagroso portento

pues de tu ser compartiste vida a mi existencia

y es que tu me encontraste en vida muerto

mas a la vida me volvió tu divina  presencia.

 

Tanto tiempo hundido en la tristeza había ya estado

que hasta a ella me llegue a sentir acostumbrado

y es que después de ella ya no creía mas en el amor

después de tantas cosas de la vida solo tenia el sinsabor.

 

Pero en solo unos instantes

el pesar de toda una vida borraste

con esa celestial sonrisa tuya

con la vida que tanto me debía me endeudaste.

 

Y te ocupaste en conocerme

sin razones te acercaste a mi

sin recelo me dejaste conocerte

me diste mil razones para acercarme a ti.

 

Y con confianza nos entregamos el uno al otro

sin miramientos, dudas ni preocupaciones

sin pedírtelo tu me entregaste tu amor

y recibiste el mío sin condiciones.

 

Nos enamoramos sin limitaciones

mas no eras para mí un regalo celestial

solo eras del eterno el medio

para recordarme lo que era amar.

 

Eras solo del cielo un préstamo

y tu paso por mi vida seria efímero y fugaz

pues pese a todo lo que te amo

al poco tiempo supe que te tendrías que marchar.

 

Te voy a extrañar eternamente

pero así mismo eternamente estarás dentro de mi

pues mientras viva estarás en mi mente

y como no si es por tu vida que hay vida en mi.

 

Sin buscarnos nos terminamos encontrando

y el volverte a encontrar será mi perpetuo anhelo

pues desde que te vayas me la viviré buscando

a la que para curar mi tristeza me fue prestada del cielo.

 

                                                     Mario Alberto Gutiérrez Díaz (MAGD Libertad)

 

 

 

 Dedicado especialmente a Bárbara Castellanos

No sabes como te he extrañado estos días flakita …

no se que voy a hacer cuando te vayas definitivamente

pero por esta vez se que vas a volver

y es en lo único que pienso, lo único que quiero

que regreses niña … Te extraño.

 

 

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